La librería que cuenta cuentos: Dónde se forjan los sueños. Capítulo II “La invasión de las cucarachas”

“La invasión de las cucarachas”

Nuevos personajes se incorporan a esta pintoresca historia en la librería azul de la plaza.

La tienda fue llenándose de libros de cuentos, de novelas, de poesía, ¡Y de música! Libros nuevos y resplandecientes con ese olor tan característico que inundaba toda la estancia.

Pero poco tiempo después llegaron unos cuantos libros que venían en unas destartaladas cajas, y en bolsas viejas.  Estos libros habían recorrido un largo viaje. Eran libros usados, viejos en algunos casos, libros de segunda mano. Algunos venían pintados, o con algún nombre, fecha o dedicatoria inscrito en su cubierta superior.

Junto a estos libros de segunda mano, que en principio no fueron muy bien recibidos por los demás compañeros que habitaban en la tienda, llegaron Mercedes y Doña Fresita. Y junto a todos ellos, la última visita que decidió también quedarse en nuestra linda librería fue una señora planta de Tomate.

¡Si, si, como os estoy contando! Una señora planta de Tomate, o mejor dicho Doña Tomatera. Esta fue un regalo de un estimado cliente. ¡Oh aquello creo una gran expectación! Doña Tomatera tenía un aspecto de gran señora, con aquellas ramas tan altas, y tan sujetas al palo guía. Sus hojitas bien verdes, su tierra bien regada, ¡y ese perfume a tomate! Se veía en plena forma, y seguro, seguro daría unos tomates formidables.

Pero, retomemos el hilo de lo ocurrido anteriormente.

En el capítulo anterior, nuestros protagonistas estaban tramando un plan para vencer el peligro que suponían los ratones y las ratas callejeras. Estos roedores veían vigilando la librería desde la plaza y afilando sus bigotes, pensando en el festín de libros que se iban a dar. Para evitarlo estaban nuestros amigos, los habitantes de la librería, ¡Ellos iban a impedírselo!

Las obras de remodelación de la plaza en la que se hallaba la librería iban muy despacito. Y esto favorecía que los ratones, ante tanta zanja y agujero abierto, camparan a sus anchas.  La librera, mientras tanto, colocaba con esmero cada día más libros y más cuentos. ¡Qué bonita estaba quedando la librería! Mercedes, la preciosa muñeca de trapo, se alojó  en la sección de libros de cuentos empeñándose en promocionar ella misma una campaña que  llamó “PONGA UN CUENTO EN SU BOLSO”.

La librería comenzó a tener otro aspecto, pero además, lo más maravilloso fue que llegaron los niños con sus risas y alegría ¡Era fantástico!

El señor “Dragón cartón de huevos” mantenía a raya a los indeseables ratones. Ya fuera por su temible rostro, o por su figura singular, parecía que no se atrevían a entrar en la librería. Pero, otro peligro se cernía sobre nuestros amigos.

Una tarde, cuando ya hubo cerrado la librera, y la tienda permanecía en silencio se escuchó un leve ruido. Al cabo de un rato otro crujir. La ovejita de peluche comenzó a templar.

– ¿Qué es ese ruido? ¿Has sido tú, amigo cerdito rosa? – preguntó temerosa la ovejita

– ¡Anda ya, boba! -Respondió confiado el cerdito rosa.

En ese instante se volvió a escuchar otra vez el ruido, pero esta vez era más uniforme e intenso, y entonces atónitos pudieron ver a las sombras de la luz blanquecina del escaparate, como una pequeña patrulla de “cucarachas” avanzaba más o menos ordenadamente en una formación un tanto peculiar. Eran gordas, grandes y tenían alas escondidas en su caparazón rígido. Al ver a todos nuestros amigos tan asustados, comenzaron a reír a carcajadas y con un descaro insolente, rompieron formación y comenzaron a desplegarse por toda la librería incluso empezaron a subirse por Doña Tomatera, pero como La señora Tomate usa un perfume tan fuerte, la dejaron tranquila enseguida.

Todos estaba horrorizados por la invasión. La ovejita comenzó a llorisquear, y Mercedes les pidió que hicieran el favor de abandonar la librería, que aquel lugar no era sitio para unos bichos tan maleducados como ellas. Las cucarachas reían y reían. Lo toqueteaban todo, y todo lo descolocaban. La señora Tomatera intentó dar un tomatazo a una de ellas que quiso ir volando a incomodar a la pobre ovejita que continuaba llorando sin poder controlarse, pero en el intento, la señora Tomatera rompió una de sus ramitas más tiernas.

¡Oh aquello fue la gota que colmó el vaso! El señor “Dragón cartón de huevos” rugió con todas sus fuerzas, y a punto estuvo de lanzar una de sus impones llamas si no fuera porque Laura nuestra, pequeña muñeca, le frenó.

–           ¡No! ¡No ni se le ocurra!

–           ¡Fuera, fuera de aquí miserables bichejos! -gritó fuera de sí señor “Dragón cartón de huevos”

Las cucarachas quedaron sorprendidas por el vozarrón y al momento se reagruparon.

–           ¡Volveremos! -dijeron entre risas y carcajadas. – ¡Volveremos!

Y retomaron la formación de vuelta al aseo que es por dónde habían aparecido.

–           ¿Dios, qué vamos a hacer ahora? -señaló angustiada la Tortuga Clementina. Son muchas y parecen organizadas.

–           ¡Cálmate ovejita! Ya se han marchado.  – Le comentó cerdito rosa

–           ¡Si pe…pe…peero volverán! – dijo entre sollozos

–           ¡Miren allá! -grito desde su macetero la Señora Tomatera

Cerca de donde se hallaba la ovejita llorona, se encontraba el cadáver de una enorme cucaracha. Efectivamente, la señora Tomatera le había acertado a dar con su rama antes de que esta se rompiera y había quedado noqueada en el suelo.

–           ¿Esta…muerta? -pregunto la ovejita

–           ¡Qué nadie la toque! – dijo la tortuga Clementina. Lo mejor es que la librera la vea mañana por la mañana al abrir la tienda. Así sabrá que tenemos una invasión y pondrá remedio.

Al mañana siguiente nada más subir la persiana de la librería y abrir la tienda, la librera encontró la enorme cucaracha en medio de la tienda.

– ¡Asquerosos bichos! ¡Ahora mismo pongo solución a esto! – dijo la librera

La mujer limpio el suelo e inmediatamente salió a comprar un insecticida. Estuvo buena parte de la mañana limpiando y dejando estratégicamente pequeñas cajitas negras, en realidad eran trampas para las asquerosas cucarachas.

Todos estuvieron esperando la noche con ansiedad y sorpresa, pero lo que ocurra os lo contaré en una próxima entrega. 

Soledad Portero Piedehierro.

CLUB DE LECTURA «MERIENDA DE LETRAS»

CLUB DE LECTURA “MERIENDA DE LETRAS”
Queremos formar un club de lectura en nuestra librería con muchas ganas de leer y descubrir nuevos libros ¿Quieres saber más? ¡Sigue leyendo!
¿Y cómo funciona esto?
Muy fácil ¡Vamos a leer de todo! De todo lo que nos guste, ¡claro! La idea es descubrir nuevos libros, géneros y autores ¿nunca has leído un libro de fantasía? ¿o un thriller? ¿Y qué tal algún autor del que nunca hayas oído hablar?
Para eso, en cada reunión se propone un libro para leer y más tarde volveremos a reunirnos, para charlar de la última lectura y opinar sobre lo que más nos ha llamado la atención. Personajes, autor, época, vocabulario…Se puede buscar ciertos aspectos como música dentro de la novela o gastronomía si son facetas que se destacan en el texto.
Además las tertulias serán muy informales ya que lo que se pretende es que todos participemos y opinemos. Si te animas y no has podido acabarte el libro… ¡Apúntate igualmente! Seguro que te lo pasas bien.
Intentaremos además traer algún autor que se preste, realizar alguna actividad extra pero que esté relaciona y sobre todo leer y divertirnos.
¿Dónde consigo el libro del próximo mes? En librería «MERIENDA DE LETRAS«.
¿Pero, qué es un club de lectura?
Un club de lectura es un grupo de personas que leen al mismo tiempo un libro. Cada uno lo hace en su casa, o donde quiera, pero una vez al mes o cada quince días (depende del grupo) se reúnen todos para comentar las páginas avanzadas desde el encuentro anterior. En las reuniones se debate sobre lo que se ha leído en casa: el estilo literario, la acción misma, los personajes… y es bastante frecuente derivar desde el libro a las experiencias personales de los miembros del club. En cada reunión se acuerda la cantidad a leer en los días posteriores, y es ese trozo solamente el que se comenta en la siguiente. Naturalmente cualquiera tiene el derecho a sobrepasar ese límite, pero no puede desvelar a sus compañeros lo que sucede después del punto marcado.
Formar parte de un club de lectura tiene el aliciente de compartir esa lectura con otras personas. Por lo general las opiniones de los miembros del grupo enriquecen mucho la impresión inicial que cada uno saca leyendo en solitario. El apoyo del grupo es también muy positivo en el caso de algunos libros más exigentes de lo normal, hacia los que muchos de nosotros mostramos pereza cuando estamos solos y que se leen con gran facilidad si otras personas lo hacen al mismo tiempo.
¿Qué necesitamos para formar parte del “Club de lectura Merienda de Letras”?
• Lectores
• Ejemplares del libro a leer
• Un coordinador
ELABORACIÓN.
Para participar en el club de lectura MERIENDA DE LETRAS, es muy fácil, hay que hacer una hoja de inscripción que tendrán los siguientes epígrafes:
o nombre
o dirección
o teléfono
o propuesta de un libro
Cuando cada persona rellene su hoja (ficha inscripción) se le convocará a la primera reunión en cuanto se den las condiciones para arrancar, es decir, cuando se haya reunido el número mínimo de personas para formar el club de lectura.
DESARROLLO.
Las condiciones ideales para el funcionamiento de nuestro club serían las siguientes:
o Frecuencia quincenal/mensual para las reuniones con una duración de aproximadamente de una hora y media para las sesiones
o El entorno en el que se celebrarán será la sala de lecturas de la librería Merienda de Letras, rodeados de libros, música y un café o un té…
o Nos colocaremos todos en circulo alrededor de una mesa, viéndonos todas las caras para una conversación más distendida y directa.
o Es deseable que todos los miembros del club conozcan los nombres de los demás; para ello es muy útil repartir hojas con las fotos y los nombres de todos, pero esto ya lo iremos solventando.
o Un coordinador/a que ejerce las funciones de moderar las reuniones, plantear preguntas sobre el texto, organizar el debate. En un principio es el que lleva el peso de la reunión y lo ideal es que se turne con cada lectura nueva. Puede prepararse aspectos que le interesen sobre el autor, época, aspectos lingüísticos, literarios, socio-políticos, históricos. En fin, todo lo que considere interesante, o nada. Así mismo puede plantear una actividad complementaria como una salida, un encuentro, cine…
La línea ideal que nos gustaría alcanzar en nuestro club de lectura sería la mezcla perfecta de aprendizaje y debate sin olvidar disfrutar del placer de la lectura y la tertulia. ¡Os esperamos!

INVIERNO EN LOS ALPES, Zofia Nalkowska

Invierno de 1925, en una residencia de los Alpes suizos, se dan cita un grupo heterogéneo de huéspedes venidos de todos los rincones de Europa. Ellos, al igual que las chovas que sobrevuelan los cielos de ese lugar idílico próximo al lago Lemán -y que dan nombre a la edición polaca de este clásico (Choucas, powiesc internacjonalna)-, llegan buscando la paz que han perdido en sus lugares de origen. Han pasado seis años desde el final de la Gran Guerra y las heridas del conflicto están muy presentes en las conversaciones diarias. Todos ellos forman una curiosa réplica en miniatura de la Sociedad de Naciones: rusos que han dejado de serlo o que huyen de la revolución bolchevique, franceses que sueñan con perpetuar un imperio que comienza a desmoronarse, una pareja de británicos que no han logrado asimilar la perdida de Irlanda, algún alemán detestado por todos que no ha podido superar el trauma de la derrota, armenios que han sufrido unos de los primeros genocidios de la historia, un judío que encarna un drama que ya se palpa en el ambiente y exóticos españoles (entre ellos, un caballero chapado a la antigua siempre dispuesto a defender su honor y morir por su rey). El invierno pasa, los prados verdean y los huéspedes, como las chovas, se van despidiendo de la residencia. Entre tanto, algunas parejas se han roto y se han descifrado algunos enigmas, pero las grandes cuestiones, que planean sobre una Europa nuevamente al borde de la guerra, siguen sin respuesta.
Basada en la estancia de la autora en un sanatorio suizo y narrada con una voz muy personal, esta novela ofrece claves para comprender los desgarros que vivió la sociedad y la cultura europeas entre las dos grandes guerras

EL RETORNO, Dulce María Cardoso

Leer El Retorno es oír a Ruí, un adolescente que no para de contar, que casi ni respira, que narra el drama de su familia al partir de Angola, días antes de que este país dejara de ser colonia portuguesa y obtuviera su independencia, en 1975. Ese dolor de abandonar la vida, de repatriarse y volver a una metrópoli que solo conoce por historias y fotos, se convierte en una novela llena de memorias recreadas a partir de los más mínimos detalles. La voz de Ruí, que se sostiene de principio a fin, que a pesar del momento que vive nunca deja de ser un adolescente con sus preguntas y ansiedades, podría ser también la voz de tantos exiliados, de tantos desplazados, de todos aquellos que, por desgracia, han tenido que dejar su tierra para empezar de nuevo. TRADUCCIÓN DE JERÓNIMO PIZARRO.

PON UN CUENTO EN TU BOLSO


Mercedes, nuestra muñeca lectora sigue empeñada en su campaña de convencer a los padres, madres, abuelos, abuelas, titos, titas, primos, hermanos mayores…que la mejor manera de fomentar la lectura es llevar un cuento en el bolso o la mochila para divertir y entretener a nuestros niñ@s. Hoy nos presenta la colección de «Cuentos de la Media Lunita» por recomendación de un cliente de nuestra librería que además de abuelo, en la actualidad, y que se dedicó durante mucho tiempo al mundo editorial. ¡Fantástica recomendación! Porque además de ser una recopilación de cuentos tradicionales, siguen la regla de oro, BUENOS, BONITOS, BATATOS y además ¡No pesan nada!

FESTEJAR EL DÍA DEL LIBRO

Festejar El Día del Libro está muy bien, yo diría, incluso, que está genial. Igual que cuando se celebra El Día del Padre, de la Madre, el del Planeta, el de los Enamorados; si no fuera por ese cierto tufo a consumismo incontrolado.

¿Debemos leer, respetar el planeta, o amar a nuestra pareja cuando nos lo impongan o nos lo recuerden?  ¡¡Pamplinas!! ¡¡Paparruchas!!-como diría Ebenezer Scrooge.

Debemos leer siempre, amar los libros siempre, al igual que debemos respetar y cuidar a nuestros seres queridos (tengan el formato que tengan, pareja, hijos, padres…) y por supuesto a nuestro planeta sin fecha determinada para hacerlo. Siempre.

Para centrarnos en los libros, lo primero que debemos hacer es agradecer a todos los que aman los libros, y que nos han acercado a sus páginas, las han abierto para nosotros con primor ante nuestros ojos: ¡Mira! Parecen decirte, ¡Lee!

Gracias a ese profesor, o maestro, que te descubrieron al autor con el que te enamoraste perdidamente de la lectura, con el que te perdiste por los tejados de la imaginación o te rebelaste en plena adolescencia.

Gracias al bibliotecario, paciente, curioso, erudito que te aconseja, que te escucha, que te lleva por ese laberinto infinito de libros dormidos.

Gracias al librero, atento, que sabe estudiar el rostro del lector que llega hasta sus estanterías; ese que no busca un vendedor complaciente sino al que ha pasado muchas horas entre páginas sabias, de opinión diversa; y que acertará con lo que busca.

Gracias a los que luchan por la Literatura, por los Libros, por el Fomento a la Lectura desde el campo de batalla, a veces minado, de colegios, institutos o administración; se encuentran muchas veces con enredadas madejas de hilos burocráticos.

Y gracias a los padres, madres, abuelos, abuelas, tíos, tías, que muchas noches, con párpados hinchados de cansancio, o en ratitos perdidos, con paciencia infinita, nos narran un bonito cuento.

Constituyen un batallón de hormigas trabajadoras, laboriosas hilanderas, armazón de la cultura , que debemos proteger.

¡E conta, mamá, e conta otra vez, por favor! Recreo en mi mente la voz de mi hija que me instaba una y otra vez a contar la misma historia.

Hoy quiero proponerles una encomienda: luchemos por los libros, por la cultura, por la lectura; pero desde abajo, desde los cimientos. Y para eso necesitamos enseñar a los niñ@s a amar la lectura. Yo les propongo un reto: PONGAMOS UN CUENTO EN NUESTRO BOLSO, y cuando nuestros niñ@s nos pidan el móvil para entretenerse, ofrezcámosles un mundo lleno de mucho más que una pantalla; ofrezcámosles la fantasía, la imaginación, y la ilusión de un libro.

ACTIVIDADES PARA EL VERANO: CUENTO Y PISCINA


Os proponemos un verano de lecturas. Este mes de julio, antes de ir a la piscina, al campo, a dar un paseo… Pásate por nuestra librería, allí encontrarás actividades divertidas, y formativas. Talleres de fomento a la lectura, talleres Kamishibai, actividades de comprensión lectora y música. ¡Te lo vas a perder! Pregunta y reserva. Aforo limitado .