MUJER

MUJER

Cuando eras
jovencita incordiabas
como una mancha en la corbata. Hasta el pie
te servía de arma, so salvaje.

Y qué difícil eras de atrapar.
Todavía eres joven. Todavía eres guapa.

Las huellas de los años (aquellos años del dolor) unen
hoy nuestras almas, las convierten en una. Y,
tras el pelo negrísimo que ahora
se me enreda en los dedos, ya no temo tu blanca,
pequeña, aguda oreja de diablillo.

Umberto Saba
(Trieste, 1883 – Gorizia, 1957)

Umberto Saba

POEMA DE LA SEMANA

ROMANCE DEL PRISIONERO
Que por mayo era, por mayo,
cuando hace la calor,
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor,
cuando canta la calandria
y responde el ruiseñor,
cuando los enamorados
van a servir al amor;
sino yo, triste, cuitado,
que vivo en esta prisión;
que ni sé cuándo es de día
ni cuándo las noches son,
sino por una avecilla
que me cantaba el albor.
Matómela un ballestero;
dele Dios mal galardón.

FAR WEST

Imagen libre de derechos

Poema de la semana (103) – ❖ (11-4–2022)


Esta planicie sigue siendo el oeste
y en mí siempre cupo el espanto
de los grandes desiertos,
de la soledad de la encina de Castilla.
Jamás laberinto más terrible
que aquel que no conoce muros.
La noche se cierne aquí sobre nosotros
de una sola vez y por entero
y cuando el sol te inunda
—qué hacer si te calcina—
nadie se puede guardar.
Abandonados somos a la llanura.

Maribel Andrés Llamero
(Salamanca, 1984) Autobús de Fermoselle (2019)

NO VOLVERÉ A SER JOVEN

Poema de la semana (102) – ❖ (4-4-2022)

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
–como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
–envejecer, morir, eran tan solo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.

Jaime Gil de Biedma
(Barcelona, 1929 – 1990)

Poemas póstumos (1968)

LOS DOS HERMANOS

Poema de la semana (101) – ❖ (28-3-2022)

Imagen libre de derechos de autor

Uno estuvo prisionero en Alemania
y desde hace treinta años se queda mirando
el pan como si tuviera el hambre de entonces.
El otro hizo la guerra en África
y mira el agua del vaso
con la sed que tenía en el desierto.
Ahora viven encerrados en casa
y no quieren ver a nadie.
Duermen en la cama grande
dándose la espalda y hunden
las caras en las almohadas.
A veces salen de noche
y caminan por las calles
anchas y desiertas
uno delante del otro
como la Luna y la Tierra por el cielo
que van quién sabe adónde.

Tonino Guerra
(1920 – 2012 )

Traducción: Juan Vicente Piqueras