NOVEDADES EN MERIENDA DE LETRAS

Os dejo este interesante artículo de EL PAIS, Diez álbumes ilustrados para disfrutar en verano. https://elpais.com/mamas-papas/2021-07-11/diez-albumes-ilustrados-para-disfrutar-en-verano.html
Todos los cuentos y cómics que se reseñan los podéis encontrar en nuestra librería. Pasa por aquí y echa un ratito con nosotros. Abrimos de 9/15 horas. Entre ellos un cuento precioso de Irene Vallejo e ilustrado por Lina Vila, La Leyenda de las mareas mansas

CERRAMOS POR VACACIONES

Desde mañana 10 de julio hasta el 26 de julio cerramos la librería por vacaciones. Pero os dejamos en la siempre excelente compañía de los libros. ¡Nos vemos a la vuelta!

LOS MINIS

Había una vez un grupo de amigos que andaban buscando un regalo especial de cumpleaños para un compañero. Como buenos amantes de los libros y la lectura, pensaron en regalar un cuento. ¿Qué mejor regalo aquel que aúna aventura, diversión y entretenimiento? No se ponían de acuerdo sobre qué tipo de libro querían. ¿Un cómic? ¿Un libro de aventuras? ¿Un cuento de piratas? Así que decidieron encaminarse a una librería, una librería cercana cuya librera les aconsejase.

Los amigos se dirigieron a la librería del barrio y entraron buscando el regalo perfecto. La librera parecía simpática y les fue paseando por los diferentes estantes y mostrándoles muchas opciones. ¡Había mucho donde elegir! La librera amablemente les pasó a otra estancia contigua en donde tenía un pequeño rincón de lectura con una mesa y varias sillas, y les acomodó allí. Colocó todos los libros seleccionados y les dejó para que eligieran uno.

El grupo de niños, distraídos como estaban, no se dieron cuenta de que la librera, sin hacer apenas ruido, cerró la puerta de la librería. A continuación, y con una falsa sonrisa se acercó a ellos y les ofreció unas galletas de aspecto delicioso.

  • Tomad, chicos, una galleta mientras os decidís. – ofreció la librera dirigiéndose al grupo
  • Mi mamá dice que no debemos coger nada que nos ofrezca un extraño. -dijo María
  • Pues yo tengo mucha hambre, y estas galletas tienen que estar riquísimas- comentó Diego
  • Yo creo que no pasa nada, es la librera del barrio la conocemos todos. – repuso Mercedes
  • ¡Claro, claro niños! Está bien que hagáis caso a vuestros padres, por supuesto, pero mirad estas suculentas galletas con pepitas de chocolate que he cocinado yo personalmente.

Los niños ante aquella visión  sucumbieron al encantamiento y comenzaron a saborear las galletas. Una tras otra devoraron la bandeja de galletas que estaba repleta. Casi al instante una sensación extraña les recorrió el cuerpo uno a uno. Por momentos iban empequeñeciendo hasta convertirse en diminutos seres humanos. No eran más grandes que una musaraña de 3 centímetros.

  • ¡Maldición! Debí añadir más blue zoelita natura radiance. No se han reducido todo lo que esperaba. Deberían ser más pequeños. – Increpó enfadada la librera

Y cogiendo uno a uno a los diminutos clientes los metió todos apretujados en una hucha con forma de rana.

La librera era la primera vez que se dedicaba a esto de las pócimas y brujerías y la verdad es que no se le daba muy bien.

Por otro lado, nuestros amigos estaban asustadísimos. Algunos ya pensaban en la reprimenda de sus padres, otros en las posibilidades de salir de allí, de escapar, y la mayoría se quejaba de lo muy apretados que estaban unos con otros.

Tanto que el pelo de Celia le daba en la nariz a Luís y este sin poderse controlar y aún con la boca llena de galleta, estornudo por las muchas cosquillas que le hacía el pelo en la nariz.

  • ¡Jo, me has llenado de migas de galletas, Luís! Se quejó

De repente, las tripas de la rana, por así decirlo, comenzaron a crecer, y a crecer, y a crecer y la hucha de cerámica se transformó en una señora rana gigante que fue eructando y expulsando uno por uno a todos los niños de su barriga.

La librera al ver como crecía la descomunal rana se desmayó del susto.

Pero los niños aun seguían siendo pequeñitos, del tamaño de un diminuto ratoncito y la rana era enorme, tan grande que casi ocupaba ella sola la estancia de lectura de la librería.  A sus pies, o más bien a sus ancas, la librera permanecía inconsciente.

¿Qué vamos a hacer? – preguntó Pablo

Todos se miraron asustados. Aquello era muy, muy raro. Cuando la librera se despertara, volverían a correr mucho peligro con aquella loca de las pócimas.

Huir no era una opción porque eran tan diminutos que no llegarían ni a la puerta incluso andando y corriendo todo el tiempo. Mercedes propuso esconderse muy bien escondiditos, pero tampoco aquello convenció a los demás, escondidos ¿hasta cuándo? No aquello tampoco era una opción. La librera los buscaría removiendo libros, cajas y todo lo que fuera necesario. Diego propuso escapar por el inodoro. Él sabía muy nadar y desde el váter llegarían a las alcantarillas y a la calle más fácilmente.

  • ¿Pero te olvidas Diego de todos los peligros que correríamos? ¡Ratas y un montón de inmundicias! – le dijo Lucía
  • ¿Inmuno…qué? -preguntó Diego
  • ¡Inmundicias, cacas y pipis! – le espetó Celia
  • ¡qué asco, por Dios! -exclamó Julia

Estaban bloqueados. Esto pinta muy requetemal.

De pronto María exclamó:

  • ¡Lo tengo! ¡Que la rana se siente encima de la librera! Así no podrá moverse y nosotros tendremos tiempo suficiente para salir de la librería. Después llamaremos a nuestros padres.
  • ¡Claro, cómo si eso fuera tan fácil! – respondió Ana
  • Podemos intentarlo, ¿no? -le dijo María

Pero en ese instante una voz gutural y profunda se escuchó en la librería.

  • Os ayudaré. -dijo la rana. Hablaba muy pausadamente. -No se que ha podido pasarle a la librera, ella es una mujer muy amable y simpática. Pero si es cierto que últimamente se estaba comportando de una forma extraña y poco usual. Recuerdo que hace unas semanas llegó un señor muy extravagante con el que estuvo hablando mucho tiempo. Yo los escuché desde mi mesita del té. Y a partir de entonces Ella no volvió a ser la misma.

Yo creo que la han embrujado.  Os ayudaré, pero por favor no le hagáis daño a la librera. Y si además me ayudarais a sacarla del embrujo os lo agradaría muchísimo.

Los niños quedaron estupefactos. ¡Una rana que además de ser gigantesca, hablaba! La rana se colocó sobre el cuerpo inerte de la mujer, pero sin descargar todo su peso de manera que no le hiciera daño.

  • ¿Y si le diéramos de su misma medicina a la librera? – propuso Diego
  • ¡Hombre, no sé! – le contestó Sofía
  • Tiene que haber en algún sitio algún libro, texto, documento…algo que nos de una pista de lo qué está pasando. -comentó Olivia
  • Mirad en la papelera. – dijo la rana señalando un pequeño cesto de mimbre repleto de papeles arrugados

Y eso fue lo que hicieron. Fueron sacando y desdoblando los papeles, pero no encontraban nada que tuviera relación con lo que les había pasado, hasta que de pronto, Pablo, descubrió un papel en el que venían un montón de fórmulas y por detrás los ingredientes con sus instrucciones.  Se pusieron manos a la obra. Todos colaboraron en una pequeña pócima que administraron a la librera y que después ellos mismos tomaron. Esperaron un rato, pero no ocurría nada.

  • Ni se despierta, ni nada. A ver si le hemos dado de más y… – señaló Julia
  • No, no lo creo. Pero nosotros tampoco hemos cambiado y ya hace un rato que también hemos tomado lo mismo – comentó con tristeza Celia que ya pensaba en toda una vida en diminuto.

La tarde se deshacía. Los niños estaban bastante cansados y preocupados. Fueron siendo vencidos por el sueño. No saben exactamente cuánto tiempo permanecieron dormidos solo que al despertar todo, absolutamente todo volvía a ser normal. Ellos tenían el tamaño correcto, la rana volvía a ser una hucha y la librera…bueno la librera retomó su actitud amable como siempre la habían conocido. Gracias a su asesoramiento encontraron un libro de cuentos maravillo que regalar a su amigo.

Todo, todo, había sido un mal sueño.

GRACIAS a Diego, Mercedes, Celia, María, Eva, Julia, Olivia, Pablo, Miguel, Sofía, Héctor, Iván, Lucía, Ana.

Hasta septiembre, ¡os espero!

Estrella

Poema de la semana 28-6-21

ESTRELLA

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Si, real, empalideces a la luz de las cosas,
incluso pálidamente apartada de nosotros,
con apropiada e inamovible distancia,
tú puedes, igual que la luna
abandonó a la noche entre las hojas,
complacer invisiblemente esta casa;
oh, estrella, dos veces compasiva, que llegaste
demasiado pronto para el ocaso, demasiado tarde
para el alba, que tu pálida llama
guíe con la pasión
del pleno día
lo peor que hay en nosotros
a través del caos

Derek Walcott
(Saint Lucia, 1931 – 2017), Premio Nobel de Literatura en 1992

Traducción de Juan Carlos Llop

JUNIO. Poema de la semana

https://hayunalesbianaenmisopa.com/2015/03/04/lesbianas-vintage-las-mejores-fotos-de-amor-en-blanco-y-negro/

JUNIO

Abrazado a tu tierra,
cuerpo en flor,
a tus praderas para galoparlas,
junio entraría en nosotros como la luz entre
estos pinos.
Entraría radiante, viniendo yo no sé
de dónde, pero cierto como un brazo de aurora.
y ya no habría hora triste ni momento
malo.
En nuestros brazos tiene el tiempo
su dimensión más ancha, y para dar consuelo
y nos sentirnos solos, bastaría
con la certeza de tu cuerpo aquí,
como una flor que empuja o, más bien, como
aquel temblor de los cañaverales.
Y desde qué tristeza hemos venido,
desde qué infancia que nos han quitado.
Si bajo nuestra tierra está la tierra extensa,
la que pisaron otros hombres
con paso fiel o con melancolía,
yo quisiera decirte, preguntarte,
como a mí mismo me pregunto,
si en esta tierra extensa no ha quedado algo nuestro,
un pasado de niños tristes bajo la lluvia,
algo, en fin, donde tú y yo vivimos,
donde hemos existido tú y yo ajenos, distantes
echados al olvido duramente,
antes que en nuestro pecho a un tiempo entraran
este junio radiante, esta otra vida.

Carlos Sahagún
(Onil, Alicante, 1938 – Madrid, 2015)

NOVEDADES EN MERIENDA DE LETRAS

NOVEDADES EN MERIENDA DE LETRAS
¡Buen verano a tod@s los devoradores de letras!
Os quiero comunicar que con motivo de la festividad de San Juan y la Feria de Badajoz, la librería permanecerá cerrada los días 24, 25, 26 de junio. ¡Nos tomamos un pequeño descansito!
A partir del 1 de julio tendremos y hasta 1 de septiembre, NUEVO HORARIO DE VERANO
De lunes a viernes desde las 9,00 horas a 15,00 horas TARDES CERRADO ( si alguno de vosotros necesita visitar la librería por la tarde, puntualmente puede contactar con nosotros y pedir cita previa).
Sábados de 10.30 a 14.00 horas
Gracias por vuestra confianza.

Poema de la semana (69)  14-6-21

Foto Sol Portero

Abro a la mañana de un blanco lunes
la ventana, y la calle indiferente
roba entre su luz y sus rumores
mi presencia infrecuente entre las hojas.
Este moverme… en días totalmente
fuera del tiempo que parecía consagrado
a mí, sin regresos ni paradas,
espacio lleno todo de mi estado,
casi prolongación de la existencia
mía, de mi calor, del cuerpo mío…
y se ha truncado… Estoy en otro tiempo,
un tiempo que dispone sus mañanas
en esta calle que yo miro, ignoto,
en esta gente fruto de otra historia

Paolo Passolini
(Bolonia, 1922 – Roma, 1975)

[Versión de Delfina Muschietti]

CANCIÓN DE BRUJERÍA

Poema de la semana (68)  7-6-21

Señor compañero, Señor de la noche,
haz que vuelva su rostro
quien no quiso mirarme.

Que sus ojos me busquen
sostenidos y azules
por detrás de la barra.

Que pregunte mi nombre
y se acerque despacio
a pedirme tabaco.

Si prefiere quedarse,
haz que todos se vayan
y este bar se despueble
para dejarnos solos
con la canción más lenta.

Si decide marcharse,
que la luna disponga
su luz en nuestro beso
y que las calles sepan
también dejarnos solos.

Señor compañero, Señor de la noche,
haz que no cante el gallo
sobre los edificios,
que se retrase el día

y que duren tus sombras
el tiempo necesario.

El tiempo que ella tarde en decidirse.

Luis García Montero
(Granada, 1958)