PLACERES

La primera mirada por la ventana al levantarse,
el reencuentro con el viejo libro,
rostros entusiasmados,
nieve, el cambio de las estaciones,
el periódico,
el perro,
la dialéctica,
ducharse,
nadar,
música antigua,
zapatos cómodos,
comprender,
música nueva,
escribir,
plantar,
viajar,
cantar,
ser amable.

Bertolt Brecht
(Aubsburgo, 1898 – Berlín Este, 1956)

Traducción de Vicente Forés, Jesús Munárriz y Jenaro Talens

LIBRE TE QUIERO

Fotografía Sol Portero

Poema de la semana (118) – ❖ (22-9-2022)

Libre te quiero
como arroyo que brinca
de peña en peña,
pero no mía.

Grande te quiero
como monte preñado
de primavera,
pero no mía.

Buena te quiero
como pan que no sabe
su masa buena,
pero no mía.

Alta te quiero
como chopo que al cielo
se despereza,
se despereza,
pero no mía.

Blanca te quiero
como flor de azahares
sobre la tierra,
pero no mía.

Pero no mía
ni de Dios ni de nadie
ni tuya siquiera.

Agustín García Calvo

Canciones y soliloquios. Editorial Lucina, 2ª ed., 1982 (2ª ed., 1976, La Gaya Ciencia)

EL POETA PIDE A SU AMOR QUE LE ESCRIBA

Poema de la semana (117) – ❖ (19-9-2022)

EL POETA PIDE A SU AMOR QUE LE ESCRIBA

Amor de mis entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita,
que si vivo sin mí quiero perderte.

El aire es inmortal. La piedra inerte
ni conoce la sombra ni la evita.
Corazón interior no necesita
la miel helada que la luna vierte.

Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,
tigre y paloma, sobre tu cintura
en duelo de mordiscos y azucenas.

Llena, pues, de palabras mi locura
o déjame vivir en mi serena
noche del alma para siempre oscura.

Federico García Lorca

EL NIÑO QUE YA NO SOY

by Internet

Poema de la semana (116) – ❖ (12-9-2022)

EL NIÑO QUE YA NO SOY

Logré el uso de razón.
Perdí el uso del misterio.
Desde entonces, la evidencia,
siempre rara, me da miedo.

Me da miedo cuando ladra
en la perrera mi perro.
Quizá me esté saludando.
Mas no lo entiendo. No entiendo.

El niño que fui recuerda.
Me trabaja como un hueco.
El niño que fui me llama
a gritos con su silencio.

Me he mirado en mis retratos,
de marinera, riendo
con rizos rubios y un aire
impertinente y despierto.

¿Quién eras tú? ¿Qué sabías?
Ahora sólo siento sueño.
Me aturde tu desafío
y tu risa me da miedo.

Ya no puedo, sin romperlos,
atravesar los espejos.
Mi sistema no funciona
como solía. Lo siento.

Si funcionara, quizá
no escribiría estos versos.
Lloraría de otro modo.
Lo diría todo en perro.

Pero me creo que soy
algo más que un niño muerto,
y como estoy medio calvo
me hago bucles con mis versos.

Gabriel Celaya
(1911-1991)

ORACIÓN

Sol Portero

Poema de la semana (115) – ❖ (5-9-2022)

ORACIÓN
Sol, no te enojes,
hemos hecho la paz entre nosotros;
hasta el fin de nuestra vida
no usaremos las armas los unos contra los otros.

(Siberia)
Antología de poesía primitiva. Edición de Ernesto Cardenal, Alianza Editorial, 2004.

JUNIO

Poema de la semana (112) –  (13-6-2022)

Llegas de nuevo, río transparente,

todo cielo y verdor, nubes pasmadas,

lluvias o cabelleras desatadas,

plenitud, ola inmóvil y fluente.

Tu luz moja una fecha adolescente:

rozan las manos formas vislumbradas,

los labios besan sombras ya besadas,

los ojos ven, el corazón presiente.

¡Hora de eternidad, toda presencia,

el tiempo en ti se colma y desemboca

y todo cobra ser, hasta la ausencia!

El corazón presiente y se incorpora,

mentida plenitud que nadie toca:

hoy es ayer y es siempre y es deshora.

Octavio Paz

(Ciudad de México, 1914 – 1998)

VERANO 1966

Poema de la semana (101) – ❖ (6-6-2022)

Foto Sol Portero

Cuando me extiendo junto al mar,
existe el agua y su palpitación
y un cielo azul cuya profundidad
es demasiado grande para mí.

Sentir el mar, su lentitud viviente,
es la magnificencia y el olvido,
pero sentir la vida de los camaradas
en ser el camarada de uno mismo.

El cielo inmóvil tiene su razón, lo sé,
pero la razón que hay en nosotros
existirá aún cuando este cielo
hay sido borrado por el viento y el frío.

Antonio Gamoneda
(1931)

PARA ENTONCES

Sol Portero, Puerto de Santa María (11/08/2019)

Poema de la semana (110) – ❖ (30-5-2022)

Quiero morir cuando decline el día,
en alta mar y con la cara al cielo,
donde parezca sueño la agonía
y el alma un ave que remonta el vuelo.

No escuchar en los últimos instantes,
ya con el cielo y con el mar a solas,
más voces ni plegarias sollozantes
que el majestuoso tumbo de las olas.

Morir cuando la luz triste retira
sus áureas redes de la onda verde,
y ser como ese sol que lento expira;
algo muy luminoso que se pierde.

Morir, y joven; antes que destruya
el tiempo aleve la gentil corona,
cuando la vida dice aún: «Soy tuya»,
aunque sepamos bien que nos traiciona.

Manuel Gutiérrez Nájera
(Ciudad de México, 1859 – Ib., 1895)