EL REGRESO

Poema de la semana (5) 17/02/2020

EL REGRESO

Como quien venido de países distantes fuera de

sí, llega finalmente a donde siempre estuvo

y encuentra todo en su sitio,

el pasado en el pasado, el presente en el presente,

así llega el viajero a la tardía edad

en que se confunden él y el camino.

Entra entonces por primera vez en su casa

y se acuesta por primera vez en su cama.

Atrás quedaron puertos, islas, recuerdos,

ciudades, estaciones del año.

Y come ahora por fin un pan primero

sin el sabor de palabras extranjeras en su boca.

Manuel António Pina

(1943-2012)

De su libro Como se desenha uma casa (2011). Traducción de PLCA

Nuestro agradecimiento a Pedro L Cuadrado por su colaboración en la selección de los poemas.

El futuro acabará por llegar . Poema 4 (10/02/2020)

Malgastábamos el tiempo
ordenando en un álbum las fotos del verano
para mirarlas alguna vez con nostalgia

acumulábamos canicas piedras
libros cartas poemas

aplazábamos así la felicidad, la vida

todavía no sé por qué
todavía no sé para cuándo

Isabel Bono
(1964)

De su libro Lo seco. Bartleby Editores, 2017.

Seleccionado por nuestro colaborador Pedro L. Cuadrado. Gracias.

Club de lectura infantil y juvenil. AGUS y LOS MONSTRUOS. La serie que despierta el gusto por la LECTURA. Editorial COMBEL

Colección

Agus y los monstruos

La serie de novelas gráficas que despierta el gusto por la lectura.

Historias divertidas y ocurrentes para lectores a partir de 8 años, de ritmo ágil y estilo directo que enganchan al lector. Con unos entrañables personajes descritos con humor a través de ilustraciones caricaturescas y jugando con la exageración. Perfecta combinación entre texto e ilustración que llevará a los lectores a descubrir la magia de la lectura.  La novela gráfica que hace lectores de calidad ya que es una herramienta pedagógica magnífica que atrapa en la lectura a lo@s niñ@s.

Y desde nuestra librería os vamos a proponer esta serie de libros para comenzar a divertirnos pero, ¡ aún hay más! Pasa por la librería y Sol, la librera, os contará de que se trata. Actividades, talleres, música, ¡la lectura es divertida!

Librería Merienda de Letras, Plaza de Santa Marta Bajo, local 1B. C.P 06004 BADAJOZ. Contacto 677 26 30 37 o bien en el correo electrónico.: soledadporteropiedehierro@gmail.com

QUÉDATE QUIETO

Deja para mañana
lo que podrías haber hecho hoy
(y comenzaste ayer sin saber cómo).
Y que mañana sea mañana siempre;
que la pereza deje inacabado
lo destinado a ser perecedero;
que no intervenga el tiempo,
que no tenga materia en que ensañarse.
Evita que mañana te deshaga
todo lo que tú mismo
pudiste no haber hecho ayer.

Ángel González
(1925 – 2008)


De su libro 101 + 19 = 120 poemas (2000) Poema de la semana (3) 3-2-20

Nuestro agradecimiento por la selección a nuestro colaborador Pedro L. Cuadrado

POEMA DE LA SEMANA 27/01/2020

Esta semana el poema seleccionado por Pedro L. Cuadrado para nuestro blog.

SIEMPRE SERA MI AMIGO

Siempre será mi amigo no aquel que en primavera
sale al campo y se olvida entre el azul festejo
de los hombres que ama, y no ve el cuero viejo
tras el nuevo pelaje, sino tú, verdadera

amistad, peatón celeste, tú, que en el invierno
a las claras del alba dejas tu casa y te echas
a andar, y en nuestro frío hallas abrigo eterno
y en nuestra honda sequía la voz de las cosechas.

Claudio Rodríguez
(1934 – 1999)


De su libro Conjuros (1958)

ADOLESCENCIA (Primer poema de la semana 20/01/2020)


Vinieras y te fueras dulcemente,
de otro camino
a otro camino. Verte,
y ya otra vez no verte.
Pasar por un puente a otro puente.
—El pie breve,
la luz vencida alegre—.

Muchacho que sería yo mirando
aguas abajo la corriente,
y en el espejo tu pasaje
fluir, desvanecerse.

Vicente Aleixandre
(1898 – 1984)


De su libro Ámbito (1928)

Primer poema de la semana y de la nueva colaboración con esta librería de Pedro L. Cuadrado, que ha sido profesor de portugués del I.E.S DOMINGO CÁCERES de Badajoz. Además de amante de los libros (especialmente poesía) y de la música podéis seguir su interesante blogspot en este enlace https://nesgadeterra.blogspot.com/
«Um reino maravilhoso» . Desde ahora podremos contar con su inestimable colaboración, pues puntualmente, aportará a esta web un poema de su selección. Gracias, Pedro L. Cuadrado

CITAS


Donde se forjan los sueños. La librería que cuenta cuentos. Capítulo III. Escondidos en Navidad

Librería Merienda de Letras, «Martina y Sol» Ilustración Martina Go

Llegó el tiempo de Adviento, y la librera comenzó una actividad frenética en la librería. El olor a libro nuevo inundaba toda la tienda. La mujer menuda se organizaba para colocar los diferentes volúmenes pero al ser una librería pequeña, el espacio se fue reduciendo. Nuestra librera no tuvo más remedio que recoger algunos de nuestros amigos, los muñecos, y llevarlos al almacén. Solo Merceditas y Sofía, la vaca, permanecieron en la librería.
Por las noches se les escuchaba refunfuñar dentro en la caja de cartón donde estaban relegados. ¡Todos estaban muy, muy, enfadados!
-¡Que barbaridad, esto es inaudito! – exclamaba el dragón cartón caja de huevos.
-¡Después de todo lo que hemos hecho por ella! ¡Ingrata! – recriminaba doña fresita
Merceditas comprendía que sus amigos estuvieran enfadados, también sabía que la librera no tenía otras opciones hasta que pasaran las fiestas navideñas y las baldas quedaran más vacías.
Comenzaron los preparativos para la decoración navideña. La ciudad se iba llenando de esa bruma que baña todo el ambiente con un halo de alegría. Pero nuestra librera estaba triste.

Estaba triste, aunque había decorado el escaparate con gnomos y guirnaldas de acebo. Estaba triste, a pesar de que había colocado un festón de luces diminutas que alumbraban constantemente el escaparate dando brillo y luminosidad a los cuentos que allí se exhibían. Estaba triste, porque la música que sonaba constantemente en el local no eran los alegres y desenfadados villancicos, sino una música mohína que invitaba a la melancolía. ¡Ella no era así!- pensaba Merceditas
Y mientras la muñeca de trapo andaba preocupada por su librera, los demás habitantes de la librería estaban inquietos por su nueva situación.
Tengo miedo ¡Y si nos deja aquí para siempre, siempre por siempre! dijo la ovejita de peluche lloriqueando
¡Anda ya! No seas exagerada. ¡Tu como es habitual, eres la alegría de la fiesta!- respondió el cerdito rosa algo enfadado. Pero él también estaba preocupado y pensaba como Ovejita, si sería verdad que la librera les iba a dejar allí para siempre, por siempre.
¿Tendremos que hacer algo, digo yo? -Sugirió la hormiga articulada Borja.
– Evidentemente. -Comentó doña fresita ¿Pero qué?

Era la mañana anterior a la Navidad, la mañana más maravillosa del año, nuestra librera se estaba preparando para recibir a los niños, pues tenía un taller de cuenta-cuentos. La librería era un primor y todos los libros estaban colocados con amor. Lucecitas, hojas de acebo, la decoración navideña se había apropiado del lugar. Hacía frío tras los cristales del escaparate. La niebla inundaba la calle pero un cerco de luz se abría paso insistentemente. Esto daría lugar, sin dudas, a un frío pero bonito y soleado día de invierno.
De pronto se oyó un sollozo ahogado en la parte de atrás de la tienda. Merceditas de cara al escaparate, mirando la calle, no podía ver lo que ocurría en la parte posterior de la librería. La aflicción que había acompañado cada día a la librera en aquellas semanas previas, se quebró en llanto.
Todo estaba preparado para “Cuento de Navidad” de Charles Dickens, uno de sus cuentos favoritos, el relato seleccionado para aquella mañana. Las alfombras estaban extendidas, el espacio diáfano para el pequeño espectáculo. Y ella empezó a vestirse con un atuendo de época. Comenzó a probar el sonido de la suave música que acompañaría el evento, pero la congoja se mezclaba con los acordes de un clásico villancico que sonaba en aquel momento.
¡La van a pillar llorando! – pensó Mercedidas. ¡Pero qué le pasará a esta mujer!
“La amargura hunde sus raíces en el fondo de un baúl guardado en el alma”. Había escuchado en alguna ocasión Merceditas narrar en una de sus historias a la librera, pero también sabía, por los cuentos, que existían mariposas que como hadas, revolotean y pintan de colores todo aquello que nos entristece y apena.
¡Ojalá, hicieran lo mismo con ella! ¡Ojalá, encuentre sus mariposas de colores!- pensó Merceditas
De pronto abrieron la puerta. Una niña, vecina del barrio, Martina, entró para preguntar a qué hora comenzaba el cuenta-cuentos. La librera secó precipitadamente sus lágrimas. Martina, alegre y vivaracha, como siempre, la saludó más feliz que de costumbre ¡eran vacaciones! Tras un ratito de corta conversación se despidieron y la librera volvió a sonreír. Martina le había traído las mariposas que tanto necesitaba.
La Navidad es un preciado tiempo. Ella siempre lo había guardado en su corazón como un valioso tesoro, como una pequeña bola de cristal navideña llena de nieve artificial con un entrañable paisaje invernal en su interior, que removía en tiempo de nostalgia. Estas navidades iban a ser muy diferentes… Martina sin querer le recordó que en nuestro corazón llevamos siempre colgados, como si de un tendedero se tratase, los besos, las caricias, las miradas, las palabras de aquellos que nos quisieron y a los que quisimos y queremos…No importa dónde estén ahora, porqué están en nuestro corazón prendidos de él. ¡Y no debemos, no podemos estar tristes porque no marcharon, lo mejor de ellos está en nosotros y por este maravilloso motivo debemos festejarlo!
Aquel día la narración de “Cuento de Navidad” estuvo cargada de emoción. Los niños disfrutaron muchísimo y después tomaron dulces navideños y cantaron villancicos.
Por la noche, la noche de nochebuena, la librera, con las prisa y la precipitación por cerrar y festejar la fiesta en familia, dejó entreabierta la puerta del almacén. Aprovechando este descuido, Merceditas y Sofía, la vaca, echaron a correr hacia la misma y con gran esfuerzo la terminaron de abrir. Después buscaron la caja donde la librera había guardado a sus amigos. Merceditas había preparado con restos de los dulces que los niños habían dejado, todo un banquete navideño. Sacaron de su escondite a Dragón cartón caja de huevos, a Doña fresita, a la Ovejita de peluche, a Laura, a la hormiga articulada Borja… ¡Y todos, todos festejaron escondidos una Navidad fantástica!

Soledad Portero Piedehierro

PREMIO CERVANTES 2019

NO TIRES LAS CARTAS DE AMOR

Ellas no te abandonarán.
El tiempo pasará, se borrará el deseo
-esta flecha de sombra-
y los sensuales rostros, bellos e inteligentes,
se ocultarán en ti, al fondo de un espejo.
Caerán los años. Te cansarán los libros.
Descenderás aún más
e, incluso, perderás la poesía.
El ruido de ciudad en los cristales
acabará por ser tu única música,
y las cartas de amor que habrás guardado
serán tu última literatura.

www.joanmargarit.com.

UNO Y SIETE, Gianni Rodari, Cuentos por teléfono.

He conocido a un niño que era siete niños.

Vivía en Roma, se llamaba Paolo y su padre era tranviario.

Pero también vivía en París, se llamaba Jean y su padre trabajaba en una fábrica de automóviles.

Pero también vivía en Berlín, y allá se llamaba Kurt y su padre era profesor de violonchelo.

Pero también vivía en Moscú, se llamaba Yuri, como el astronauta Gagarin, y su padre era albañil y estudiaba matemáticas.

Pero también vivá en Nueva York, se llamaba Jimmy y su padre tenía una gasolinera.

¿Cuántos he dicho? Cinco. Faltan dos:

Uno se llamaba Chu, vivía en Shanghai y su padre era pescador. El último se llamaba Pablo , y vivía en Buenos Aires y su padre era pintor de brocha gorda.

Paolo, Jean, Kurt, Yuri, Jimmy, Chu, y Pablo eran siete, pero eran a la vez el mismo niño que tenía ocho años, sabía leer y escribir e iba en bicicleta sin poner las manos en el manillar.

Paolo era moreno, Jean rubio y Kurt castaño, pero eran el mismo niño. Pablo iba al cine en español y Jimmy en inglés pero eran el mismo niño y reían en el mismo idioma.

Ahora los siete son mayores y ya no podrán hacerse la guerra porque los siete son un solo hombre.

GIANNI RODARI, «Cuentos por teléfono» Ed. Juventud Barcelona 1973